| Inicio | Conócenos | Servicios | Noticias | Links | Contacte | ¿Dónde estamos? |
 

¿Hablamos de tu cabello?

Existen varios tipos de alopecias no cicatriciales. Diagnosticarlas a tiempo y encontrar el tratamiento adecuado es clave para solventar el problema.

4.1. Alopecia androgenética

Ésta es la mas común, ya que se cree que a partir de los 50 años afecta a la mitad de la población masculina. El culpable es un derivado de la testosterona llamado DHT que acorta la fase de crecimiento y la reduce hasta convertir el cabello en vello. La DHT también le roba el pig­mento al cabello, provocando la apa­riencia de calvo aunque todavía se tenga pelo.

Este tipo de alopecia es hereditaria (tan­to por parte de padre como de madre). No se puede predecir cuándo aparecerá, lo que sí se sabe es que las personas que empiezan a perder el cabello entre los 20 y 30 años, tienen mayor número de posibi­lidades de quedarse calvos que los que co­mienzan en edades más avanzadas. Habitualmente, empieza a manifestarse con las entradas. Más adelante, el pro­ceso afecta a la coronilla. Y después se extiende al resto de la cabeza.

4.2. Alopecia areata

El cabello cae dejando parches, zonas enteras sin cabello. Ocurre lo mismo con el vello corporal. Este tipo de alopecia es impredecible, en ocasiones, el pelo vuelve a crecer en pocas semanas. En otras, se trata de un proceso degenerativo que acaba con todo el cabello. Los detonantes de esta enfermedad son: el perfil genético, la hipersensibilidad, las reacciones inmunológicas y el estrés emocional.

4.3. Alopecia difusa

De repente, un gran número de folículos pasa a la fase de transición. El resultado es el aclaramiento difuso del cuero cabelludo. La causa de desconoce, pero se sabe que suelen provocarla: sucesos traumáticos, fiebre alta, enfermedades graves, dietas se­veras, enfermedades hormonales, deter­minados medicamentos, estrés grave... Normalmente, cuando desaparece la cau­sa, el pelo renace.

La solución es clara: debes acudir al dermatólogo. Este especialista elaborará el historial clínico de tu cabello: ¿cuándo se te empezó a caer? -por si coincide con alguna enfermedad o medicación-, ¿cuánto tiempo hace que se inició el proceso?, ¿de qué forma se cae? y ¿cuáles son las zonas afectadas?

Tras el interrogatorio, procederá a un examen más profundo del cabello, el cuero cabelludo, las uñas y la piel. Estas pruebas bastarán para dictaminar si se trata de una alopecia androgenética. Si no es así, los análisis continuarán hasta dar con la causa. Desconfía de aquellas pruebas que determinan el contenido en minerales y oligoelementos del cabello, puesto que no tienen utilidad alguna.

Una vez diagnosticado el caso, se inicia el tratamiento. A partir de aquí, un consejo: paciencia. No verás florecer una frondosa cabellera de un día para otro. Son tratamientos lentos encaminados a conseguir soluciones definitivas. En la primera etapa, serán muy importantes los controles médicos. Cuando se consiga el objetivo, éstos se limitarán a revisiones mucho más espaciadas en el tiempo.

 

Atrás | Siguiente | Indice